22.ago.2013 / 12:04 pm / Comentarios desactivados

Lucha contra la Corrupción

Continúa la ofensiva revolucionaria en contra de la corrupción. Los esfuerzos que se vienen realizando son realmente importantes. Debemos recordar que la Revolución Bolivariana nace sobra las ruinas del puntofijismo hundido en el pantano de la corrupción. Son bandera que levantó con firmeza el Comandante Chávez y ahora lo hace el Presidente Maduro. En esta nueva ofensiva han caído importantes funcionarios públicos inmersos en graves hechos de corrupción. El adecentamiento moral de la República es esencial para su supervivencia. Lo mismo podríamos decir de la revolución.

Pero esta ofensiva no va dirigida solo a los funcionarios públicos, también actores políticos de la oposición y empresarios privados son puestos bajo la lupa. En este sentido, los más recientes escándalos de corrupción ventilados en la Asamblea Nacional, que involucran a altos personeros del partido Primero Justicia y de la Gobernación de Miranda, han ocupado un espacio muy importante en el debate político nacional. Las fuerzas revolucionarias muestran pruebas contundentes: cheques, material fotográfico, mensajes entre estos delincuentes; de donde se desprenden evidencias irrefutables acerca de la existencia de una red de prostitución femenina y masculina y el manejo de recursos, cuyos origines no se pueden explicar. Asimismo, y esto es gravísimo, comunicaciones entre dirigentes de PJ revelan la existencia de mecanismos de financiamiento del Departamento de Estado de los EEUU a la derecha fascista.

Ante esta situación, los dirigentes de la derecha quisieron desviar la atención del debate con acusaciones de supuesta homofobia de parte de la revolución. Esto habla de la torpeza y bajeza con la que argumenta la oposición y defiende a ultranza a los corruptos. No podía ser de otra manera. Debemos recordar que PJ tiene su génesis en la corrupción y siempre la ha acompañado.

Ley Habilitante

El Presidente Maduro anunció que solicitará una Ley Habilitante para legislar en contra de la corrupción. La oposición, enseguida apeló a la manipulación, afirmando que se trata de un plan para “acentuar la persecución política”. Este insólito argumento se esgrime en medio de las mayores libertades políticas y civiles, que ha conocida la historia de nuestro país. Es evidente que el hamponato oposicionista quiere escudarse en la trajinada tesis de la persecución política para hacer una defensa a ultranza de los corruptos que hacen vida en la derecha del país.

En el pasado, el gobierno del Comandante Chávez solicito 4 Leyes Habilitantes. La primera de ellas en1999, en el marco de la cual se aprobaron 63 leyes. En la segunda oportunidad, entre el 2010 y el 2001, se aprobaron leyes de gran alcance en el marco de los objetivos de nuestra revolución: ley de hidrocarburos, ley de tierras, ley de pesca, etc. A raíz de ellos se generó una reacción violenta de la oligarquía y sus partidos políticos, lo que condujo al Golpe de Estado de abril del 2002. La tercera Ley Habilitante tuvo vigencia entre 2007 y 2008, cuando se promulgaron un total de 66 leyes. Finalmente, entre 2010 y 2012 se aprobaron 46 leyes en el marco de la cuarta Ley Habilitantes, solicitada a raíz de la emergencia provocada por las lluvias que azotaron al país.

El debate que se producirá en la AN servirá al país para constatar, qué fuerzas están ganadas realmente para luchar de manera consecuente contra la corrupción y cuáles se escudan en argumentos realmente ridículos para proteger a los corruptos. Si bien es cierto que a la bancada revolucionaria le falta un voto para alcanzar las 3/5 partes (99 diputados) reglamentarias para aprobar la Ley Habilitante, el debate político dejará una honda huella en la sociedad venezolana. En todo caso, siempre existirá la posibilidad de que diputados opositores decentes voten a favor de la Ley, por lo cual serán, con seguridad, linchados moralmente por los que defienden la corrupción y sus medios de comunicación.

Candidaturas y unidad

En la semana del 5 al 9 de agosto se llevó a cabo la postulación de los candidatos del PSUV y el GPP para las elecciones locales del 8 de diciembre. En algunos casos la selección adoptada generó rechazo en las bases de la revolución, lo cual condujo a protestas en algunos estados del país e, incluso, la postulación de candidaturas bolivarianas en forma paralela. La dirección de la revolución hizo un esfuerzo por establecer criterios políticos para seleccionar candidaturas unitarias, de lealtad con la revolución y sin rastros de desviaciones morales. Más allá de las aspiraciones personales, absolutamente legítimas, y las protestas que pudieran generar algunos nombres, es preciso fortalecer la línea de la unidad.

Estas elecciones son cruciales por dos motivos, fundamentalmente. En primer lugar, se trata de los espacios de poder más cercanos al pueblo. Son palancas que se pueden aplicar al desarrollo del poder popular. No se trata de dejar en manos del viejo Estado la construcción de su negación, sino de que la revolución esté en capacidad de apoyarse en estas estructuras para superarlas definitivamente. Por otra parte, las elecciones van a ser utilizadas por la oposición para desestabilizar. Se mantendrá el mismo guion de abril: Participar para exacerbar la conflictividad del país y hacerlo ingobernable. La mayor disuasión ante estos planes golpistas, que estimulan la injerencia imperialista, es una victoria contundente Para ello, además del despliegue, movilización y organización, es imprescindible la unidad.

Premio Libertador al Pensamiento Crítico

En días pasados se entregó el Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2012 en honor al Comandante Chávez. En esta ocasión fue galardonado el gran intelectual argentino Atilio Borón, toda una referencia teórica, política y práctica de las luchas de los pueblos de nuestra Patria Grande. Su obra, “América Latina en la geopolítica del imperialismo”, tiene una excepcional profundidad ideológica y rigurosidad científica, llena de datos contundentes en esta temática vital para nuestra revolución bolivariana y continental. Es un texto de obligatoria lectura para los cuadros de la revolución, que tienen la enorme responsabilidad de llevar a cabo de manera exitosa la lucha de las ideas para quebrar la hegemonía ideológica que ejerce el imperialismo.