Fernando Casado

La prensa dominante occidental funciona de manera corporativa y al unísono. Después de que El Nacional forzara el posicionamiento en la agenda mediática venezolana el tema de la inseguridad de manera burda a través de una grotesca fotografía, otros diarios desde el exterior arreciaron sus ataques contra la imagen de nuestro país.

De esta manera el diario The New York Times publicó un reportaje en estos días titulado “Venezuela más mortífera que Irak, pregunta por qué”. En dicho artículo su autor asegura que en Venezuela se produjeron más muertes que en Irak en el año 2009 – 16 mil y 4.644 respectivamente – . Para aseverar algo tan absurdo el autor se basa en la encuestadora Irak Body Count, que tan solo toma en consideración las muertes publicadas en medios estadounidenses y británicos, mientras que para Venezuela no da ninguna fuente de información específica. Habría que recordarle al periodista que dicha encuestadora ha sido duramente criticada por utilizar metodologías para avalar sus datos muy poco fiables y nada científicos. Otros estudios con mayor rigor, han situado el terrible saldo de la ocupación de Irak por EEUU en 450 mil muertes (Lancet) y hasta en 1 millón 33 mil (Opinion Research Business).

Al mismo tiempo, el desatinado reportaje presenta un desequilibrio total en las fuentes de información usadas, pues cita casi exclusivamente a personas “expertos” y “políticos” de oposición para apoyar sus argumentos: Roberto Briceño-León, Teodoro Petkoff y Henrique Capriles. E incluso va más allá, al moldear testimonios para que se adecuen a favor de las conclusiones a las que quiere llegar el autor. De esta manera, el único momento en que se hace mención de un ciudadano de a pie cercano al gobierno, se le cita de la siguiente manera: “Le elegimos [al presidente Chávez] para acabar con los problemas que enfrentamos pero no hay control de los criminales en las calles, no hay control de nada”.

También en el reportaje de The New York Times se afirma que “mientras el debate en relación a la fotografía de la morgue publicada por El Nacional se intensifica, pasa a una discusión más amplia como los esfuerzos del gobierno por intervenir las publicaciones que no controla”. Cómo no, el diario estadounidense se hizo eco de una supuesta persecución por parte del gobierno venezolano contra al diario El Nacional, aunque el Poder Ejecutivo no ha tomado ninguna acción contra dicho rotativo. The New York Times – cuyo artículo fue reproducido en una gran cantidad de diarios latinoamericanos como parte de su guerra mediática contra Venezuela – tendría que reflexionar y aceptar que la foto publicada en Venezuela nunca habría aparecido en ningún diario “serio” occidental, y que si a censura se refiere, cabe destacar que el Departamento de Defensa de los Estados Unidos desde finales del año 2009 prohíbe a los medios estadounidenses y extranjeros tomar fotografías de los soldados norteamericanos caídos en combate en la guerra de Afganistán.